Cuando Achille Desbuquoit inventó la palabra Geobiología en 1933, no pensó que ésta evolucionaría en todas direcciones y tendría una evolución digna de las más grandes Ciencias.
Inicialmente, el Padre Achille concibió su "Geobiología" simplemente como una extensión de la radiestesia. De hecho, era miembro de la renombrada Asociación de Amigos de la Radiestesia, fundada por los Abbé Mermet y Boudet. Desde hacía algunos años, destacados miembros de esta Asociación habían observado la influencia del subsuelo en la salud de los seres humanos, así como en la de los animales y las plantas. En aquella época, la radiestesia se consideraba una ciencia y era practicada por muchos Padres de la Iglesia. Fue en este contexto que el Reverendo Padre Desbuquoit se formó y, a través de sus interacciones con otros entusiastas, se centró en la relación entre la radiestesia y el bienestar de su comunidad. Trabajando con varios pacientes para quienes la medicina convencional no había encontrado soluciones, comenzó a analizar sus espacios vitales e identificó una conexión entre la radiación invisible del subsuelo (detectable mediante radiestesia) y algunas de sus enfermedades. Proponiendo soluciones sencillas (como mover las camas o cambiar la posición del paciente), algunas enfermedades desaparecieron como por arte de magia, recibiendo incluso la confirmación de varios médicos... ¡Así nacieron las aplicaciones de un nuevo enfoque de la salud!
De hecho, negar por completo la posibilidad de que el medio ambiente pueda influir en nuestra salud significa pasar por alto una serie de parámetros que pueden explicar problemas de salud anormales o, más ampliamente, problemas de bienestar entre los habitantes.
Negar o no cuestionar la influencia del entorno es, de hecho, lo que muchos profesionales de la salud suelen hacer. Asumen que todo se debe a la inmunidad, sin considerar qué puede debilitarla.
Es a esta visión más amplia a la que se ha abierto la Geobiología: el bienestar de una persona en el hogar es un factor clave para su equilibrio, y un hogar agotador o estresante no permitirá que una persona enferma recupere su bienestar tan rápidamente como alguien en un hogar equilibrado. Esto también lo confirman las tradiciones orientales relacionadas con la vivienda, como el Feng Shui y el Vaastu Shastra.
Si bien la geobiología inicialmente incorporaba únicamente el método radiestésico para determinar la calidad de un lugar, ahora cuenta con una visión más amplia, que en algunas áreas corresponde a la especialización de ciertos profesionales. Entre los factores que estudia un geobiólogo se encuentran las siguientes áreas:
- El impacto de los materiales... (en la calidad del aire, en la atmósfera, en la luz, etc.)
- El impacto de la contaminación electromagnética (en la propia vivienda o en el entorno más amplio vinculado a antenas repetidoras, radares, postes telefónicos, etc.)
- El impacto de la Geología (tipo de suelo, fallas, cursos de agua subterráneos, cavidades subterráneas...)
- Vetas telúricas y geomagnéticas (red Hartmann, red Cury, etc.)
- El flujo de energía en el hogar (enfoque Feng Shui o Vaastu)
- El impacto de los colores y las formas (asociado al diseño de la vivienda)
- La huella de la historia del lugar (recuerdos, entidades...)